miércoles, 4 de julio de 2012

A MIS COMPAÑEROS...

CARTA PARA MIS COMPAÑEROS

No pensaba escribir esta carta, es más, nunca escribo cartas, pero al final la sangría que se ha producido esta semana y los ánimos de algún compañero me ha llevado a lanzarme, escribo esto desde una mezcla de sentimientos, sentimientos de orgullo hacia mis compañeros, de odio hacia ciertas personas, de irritación con la situación que estamos viviendo, de tristeza. Con cada uno de estos sentimientos podría escribir una carta, pero esta carta esta escrita desde la tristeza, tristeza por ver como se dilapida lo más valioso de una empresa, su capital humano, escribo esta carta acordándome de dos grupos de compañeros, los que ya no están con nosotros y los que siguen estando con nosotros, aunque algunos no quieran que eso suceda o esté sucediendo.
De los primeros me acuerdo de Rafa, que nos dejó con su moto y su puro, toda su vida, persona con la que traté muchos más ratos que los de la fábrica, persona sobre todo alegre aunque algo reservada, siempre mirando hacia adelante. De Aitor, que se nos fue en su turno de trabajo, paradojas de la vida, porque su corazón de grande que lo tenía no le cabía en su pecho. De Bittor, al cual no conocía, pero si pregunto sólo me dirán cosas buenas de él, también nos dejó por una de esas enfermedades que casi no te dejan ni despedirte. De Eliseo, poeta y trovador, hombre singular, luchador a tope por sus convicciones, se nos fue cuando después de tantos años de trabajo uno debería empezar a disfrutar de su tiempo. Otros siguen vivitos y coleando aunque no en la empresa, Rúa, Mikel Trabanka, su compromiso con la empresa les costó su salud y su físico, tercos y cabezotas, pero si les pides una mano te dan hasta el cuello. Personas con carácter, amables, TRABAJADORES y DIGNAS.
De los segundos me acuerdo de los 91, algunos bien conocidos por mi, otros no. Recuerdos para todos, para Jorge, joven e ingobernable, para Aitor, fuerte de carácter, sencillo, luchador, para Carlos, tantos años juntos y tantas cosas vividas, para mis compañeros de Galvanizado que se han dejado la piel literalmente por la empresa por sacar el trabajo adelante, expresando sus opiniones, protestando pero siempre con la nobleza por delante y ahora se les paga con esta moneda. Todos, los que he nombrado y los que no, tienen y tenemos una descripción con mayúsculas, TRABAJADORES Y DIGNOS, eso es lo que somos y lo que seguiremos siendo mal que alguno les pese. No van a doblegar ni nuestra moral ni nuestra dignidad.
Es una pena que para algunos directivos y también para algunos mal llamados trabajadores, sólo seamos números y estorbos, es una pena que una empresa de este calibre a la que considerábamos nuestra empresa sólo le interese eliminar a su capital humano, a los mejores, eliminar también a sus familias, a su entorno. Después de exprimirnos durante los últimos años ahora nos tiráis a la basura. Para mí, señoññoooor Rubiralta, esta ya no es mi empresa, se ha convertido en mi prisión y en mi calabozo del que algún día espero salir, y cuando salga saldré con la cabeza alta por que al igual que mis compañeros soy TRABAJADOR Y DIGNO.
Hoy escribiendo esto me asalta la tristeza, mañana en la puerta de la fábrica y con mis compañeros me asaltará el ánimo y la dignidad.

MIKEL AMELIBIA

Somos mas...

Un recuerdo...unas palabras en momentos de lucha de aquel que supo luchar hasta vencer y que hoy....no está......

¡Que triste solo poder animar,
a que disfruten lo que ha conocido,
sin saber argumentar lo vivido
para hacerme entender y gustar!

Y pese a mis carencias soy tenaz,
¡porque el mundo merece saberlo
y me complace compartirlo con todos!

¡No obstante hay gente muy capaz
y todo aquel que quiera conocerlo
es instruido con los mejores modos!

No he encontrado de "él" y de lo mucho que nos dejó, nada mas acertado que casi todos por sus "manos instructoras y sabias" pasamos.


Para todos los compañeros que ya no están entre nosotros, pero que de alguna forma nos han dado ánimos para continuar.