jueves, 5 de julio de 2012

El Noticiero...!!!

La crisis se está cebando en Celsa Group, el gigante europeo del acero controlado por la familia Rubiralta. El grupo está sufriendo una fuerte crisis con una drástica caída de la demanda, por lo que ya ha solicitado formalmente renegociar el crédito sindicado, uno de los mayores de España ya que suma 3.000 millones de euros repartido entre 70 bancos.

El crédito sindicado vence en 2015 pero fuentes financieras han explicado que Celsa Group, uno de los grandes productores de acero de Europa, no puede hacer frente a las condiciones de refinanciación que pactó en verano del 2010 y que incluía el circulante de la compañía.

Por ello, el grupo que preside Francisco Rubiralta Rubió ya ha solicitado formalmente a la banca refinanciar, tanto este crédito sindicado, unos de los mayores de una multinacional catalana, como la financiación a corto, que vence en abril de 2013.

Entre los bancos que forman parte de este préstamo sindicado se encuentran Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Popular, Banco Sabadell y Barclays. Hasta ahora, Celsa Group ha contado con pleno apoyo de la banca para hacer frente a sus inversiones y al volumen de riesgo que asumió hasta 2009, antes de que se hundiese el mercado inmobiliario.

Cambio en la dirección

Este complicado momento financiero está coincidiendo con un cambio en la dirección del grupo, forzado por la muerte de Francesc Rubiralta Vilaseca, en noviembre del 2010. Su hijo, Francesc Rubiralta Rubió accedió a la presidencia cuando tenía 32 años, siendo uno de los presidentes de multinacionales catalanas más jóvenes.

Su empresa es una de las mayores empresas no cotizadas de España. Facturó el pasado años 4.806 millones, un 21% más pero cerró 2011 con pérdidas, porque su producto estrella, el acero trenzado, depende mucho de un mercado inmobiliario en situación catatónica desde hace tres años, ya que se utiliza para dar consistencia al hormigón.

Más deuda fuera

Celsa Group asumió una fuerte deuda para crecer internacionalmente. De hecho, los 3.000 millones del sindicado, suponen básicamente los pasivos vinculados a su negocio en España, pero no incluyen otros 230 millones que adeuda la filial británica Celsa Stell UK y los 500 millones que debe la participada polaca: Celsa Huta Ostrowiec.

El grupo emplea 7.000 personas directas. Y por culpa de esta fuerte crisis planea un ajuste de personal de 600 personas en todo el mundo. En España ya ha presentado un ERE para despedir a 194 personas en Cataluña y ha planteado el cierre de sus plantas vascas: las dos planta de Laminaciones Arregui en Álava, donde trabajan otras 358 personas.

Además de los ajustes de personal y de renegociar su deuda para rebajar los altos costes financieros, Frances Rubiralta hijo ha optado por cohesionar la dirección de su grupo: Juan Carlos Orozco sigue ocupando la dirección financiera; Víctor Martínez la dirección comercial y Ángel Pueyo la dirección de operaciones. Joan Pugigalí, histórico número dos en tiempos de Francesc Rubiralta padre, ha optado por abandonar el grupo a petición propia.

EL TREPA.

Tengo otro momento didáctico y voy a enseñar las características de un buen trepa.

Los trepas son hienas.

Son la hez en el universo laboral. Son mala gente y además suelen ser idiotas. Lo peor de todo es que nacen y se reproducen porque el resto de la fauna laboral en vez de acabar con ellos según son detectados, los dejan vivir y para cuando quieren acabar con ellos, es demasiado tarde. La única solución es esperar a que se devoren entre ellos.

1.- Los trepas viven en un universo paralelo completamente desconectado de la verdadera realidad profesional en la que se mueven. En ese universo paralelo de luz y color, ellos se ven como unos fuera de serie y a los demás como seres inferiores que no tienen ni puta idea. En la realidad, son unos incompetentes absolutos y los demás sufren por su falta de profesionalidad y lo que es peor por su falta de conocimientos.

2.- Los trepas no aprenden. Jamás. Ni siquiera lo intenta. En ese universo paralelo en el que se mueven, son los poseedores de todos los conocimientos así que ni se plantean que tengan que aprender algo.

3.-Los trepas son unos campeones de la negación. Nunca jamás admitirán que la han cagado. Jamás. Son también unos fuera de serie soltando culpas, si algo sale mal siempre será culpa de los demás, nunca suya. Los seres perfectos e infravalorados jamás tienen la culpa de nada.

4.- Los buenos trepas, pasan una cantidad de tiempo increíble espiando lo que creen que los otros no hacen o hacen mal. Cantidad de tiempo que no dedican a su curro. Por supuesto los buenos trepas escaquean horas del curro a mansalva y creen que nadie se da cuenta, pero eso sí...llevan un control estricto de los horarios de los demás.

5.- Los buenos trepas fingen que saben inglés. Si son trepas fuera de serie lo fingen tan bien que llegan a creérselo y es capaz de los mayores atropellos al idioma de Shakespeare. Esto tiene su parte buena, el resto de la gente puede hacer un Excel con sus cagadas.

6.- Este punto va a crear polémica. La mayoría de los jefes son tíos. Si el trepa es hombre intentará acercarse a él con tácticas de amistad, camaradería, gustos afines por futbol, tías, bebidas alcohólicas, revistas porno o cualquier otra debilidad que perciba en el jefe. Si el trepa es tía, seamos sinceros…la trepa usará el canalillo, el tanga, los morritos y demás malas artes para intentar ascender en la escala profesional. Podría intentar lo del futbol, las cañas y otras cosas comunes...pero volvamos a ser sinceros...la aproximación sexual suele funcionar más rápido y digamos que crea un vínculo más “estrecho”.

7.- Un buen trepa no tiene ningún tipo de respeto por la jerarquía profesional. Por la de los demás, quiero decir. Le parece fabuloso saltarse por encima de su jefe que por supuesto es un inútil mientras que él es una lumbrera, y dar empujones a los puestos de los demás. Un buen trepa sin embargo tiene una conciencia exacerbada sobre la importancia de su puesto. Él es la A, es el número 1, es el punto sobre el que bascula el universo, es el astro rey, el salvador de la humanidad y por supuesto si él no sacara adelante el trabajo la empresa se hundiría.

8.- Un buen trepa quiere teléfono de empresa y un despacho para él solo. Eso es lo que le dará la categoría que él considera que merece. Un buen trepa es un patán.

9.- Un buen trepa sonríe mientras te habla y te pondrá a parir a tu espalda. Jamás hará esto al revés. Un trepa no lo olvidemos es una hiena...y por tanto es cobarde. Por esta misma razón si un trepa da con alguien que le frena en el minuto 1, pondrá mucho cuidado en no intentar pasarle por encima, usará la táctica de rodearle.

10.- Los trepas tienen un radar para detectar a los de su especie. Un buen trepa cuando consigue llegar a donde quiere se convierte digamos en Tita Cervera, esto es sabe cómo ha llegado ahí, sabe con qué malas artes ha conseguido llegar a ser baronesa. Si ve llegar a alguien de su misma especie...lo detectará a la legua. Si son tíos habrá lucha de poder...si son tias...la disputa podrá ser en modo verdulera o lucha de barro. Este punto de batalla entre iguales es contemplado por el resto de la plantilla con agrado...siempre está bien ver como se destruyen las hienas.

Y por último y no por obvio voy a dejar de decirlo, la culpa de que un buen trepa consiga triunfar es del jefe, pero eso es otro tema y va en otro momento.

por, Camarero365.